lunes, octubre 7













A Ilich

Ella me pregunta si la amo.
La miro evocando todos sus gestos
—desde el primero—
y todos nuestros días.
Te amo para siempre, le digo.
Y por primera vez no tengo miedo,

ni frío, ni dudas. 

2 comentarios:

Ío dijo...


Es muy hermoso, Ylla.
Y no sé qué más puedo decirte.
Hay veces que un poema me deja muda, esta es de esas veces.
Me voy agradecida y agradeciéndote tus versos.
Un abrazo.

m.

ylla kannter dijo...

Con lo que dices ya me conmueves; dejemos que el amor siga flotando por ahí, a ver qué más sale de eso...

Abrazos apretadísimos.