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lunes, agosto 27

Plegaria Segunda














Quiero tatuarme un caracol
que viaje desde mis recuerdos
hasta el alma.

Quiero dibujar con tinta
sobre las olas del mar,
rezar siete veces
con el cuerpo inmerso
en un amanecer azul.
¿Qué es la vida?
¿Dónde la encuentro?
¿Cómo son sus colores?
¡Jekúa Babá!
¡Yemayá Ataramawa!
Dame un camino.
Quítame esta orfandad,
abrázame con tus mareas
susúrrame un destino con tu brisa del atardecer…

sábado, agosto 11

Suposición













Te supongo en esa esquina, esperando,
―esperándome―
Matas el tiempo con tu ipod,
caminas de un lado a otro de la acera.
Te sé,
―de memoria―
cada gesto;
noto cómo pasas de la desesperación al enojo…
Y estoy tarde, atorada en el tránsito,
separada de ti como por designios inexplicables
―señales, pienso­―
porque cada que te busco algo pasa
sin saber cómo, te me vas perdiendo entre la vida.

Allá,
tu rostro,
tus manos que fueron mías,
tu sexo que fue refugio muchas noches.

Acá,
mis recuerdos que dejan el corazón como Hiroshima
y yo,
incapaz de elegirte
de tomar una decisión y respirarte,
inmersa en el imaginario de tu rostro
y este llanto que me acompaña de vuelta a casa. 

miércoles, julio 4

Estertores del cielo a las 3 de la tarde













El cielo se cae a las 3 de la tarde.
Se rasga desde lo profundo.
Moja.
Y yo que antes de ti fui arena,
me escurría entre los parabrisas
en las aceras y plantas.
-huía-
Que después de ti lo seré de nuevo.
Volveré a ser playa donde no perduran las huellas
donde todo es olvido de media tarde,
¿qué si las aguas terminan por lavarme de tus ojos?
¿qué si nosotros no lo somos?

El cielo se cae a las 3 de la tarde.
Y contemplo un anciano empujando un carrito del súper
una señora cansada
un niño que vende chicles bajo la tormenta
una mujer en el espejo que no existe
que tiembla de frío,
e intenta despedirse sin hallar cómo.

[julio 4, 15:45]

martes, junio 26

De cronómetros y astrolabios


























Parto de la premisa principal de que el tiempo existe, que se puede medir.
Lo observo cuando camina en las manecillas de mi reloj descompuesto,
a veces salta hacia adelante, a veces hacia atrás.
Se nota su desesperación, su furia por saberse atrapado…
¿cuánto tiempo le cabe a un reloj?
-pienso-
¿cuántas veces se escapa y vuelve sin que nadie note su ausencia?
¿qué hace el tiempo cuando nos quedamos dormidos?
Seguramente vagar por el aire
¿acaso duerme?
¿sueña con viajes estelares?
¿dibuja rutas para nuestros cuerpos?
¿cómo navega por el mundo?

Tiempo que hacia adelante algunos llaman destino,
hacia atrás, karma
que ensortija los caminos o los hace vías rápidas
que todo lo cura
que todo lo olvida
que todo lo explica
o por lo menos, casi todo
porque
creo
-como acto suicida, como siempre-
-como se cree en la vida después de la muerte-
que no hay cronómetro ni astrolabio suficientes
para explicar el viaje
-o embeleso-
de mis manos por tu cuerpo.
[junio 26, 9:00]

miércoles, junio 20

Diecinueve con veinte













Leo poemas que me dictan tus ojos.
Remarco algunas palabras imaginarias
-no todas-
sólo aquellas que creo adivinar de facto,
conjeturo lugares comunes donde confluyen frases sofisticadas de Darío o Neruda,
de Lorca o Pizarnik,
delineo tus labios en un recuerdo inmediato-lejano por la distancia de la mesa;
la mesa,
ese lugar-mobiliario-artefacto-barrera que sostiene una solitaria taza de café
que me aleja y me mantiene a una distancia irónicamente apropiada.
Pierdo el hilo de la conversación varias veces.
Lo notas.
No dices nada.
Tampoco yo;
fingimos en tácito acuerdo.
Miro por la ventana para hurgar en mis recuerdos
y entonces,
a las diecinueve horas con veinte minutos tiempo del centro
-y en el centro-
me estremeces
y quiero huir,
pagar la cuenta
mojarme bajo la lluvia,
desearte suerte y permanecer en silencio
                       -olvidarte, perderte-
abrazar mi almohada para provocar el olvido...
pero sería inútil:

hasta mis sábanas tienen la impresión de tu aroma,
el recuerdo de alguna noche nuestra.
Suspiro y me quedo a pesar de mis lágrimas o silencios,
o por lo menos, eso creo.


[Reforma, junio 20, 19:20]


miércoles, junio 6

Cartografías 7 (Est-ce que je suis?)



















Para Andrés Galindo y Daniela Camacho


Soy Lady Godiba y Marla Singer
soy costeña y capitalina
verdugo y redentora
inocencia y malicia.

Soy musa y cerrazón
el efecto coriolis
la obscenidad de la escritura.

Me dibujo como las tizas en el pavimento
me desgarro
-sangro-
busco un refugio de lamentos bajo la luna
y entre tus brazos.

Soy la imagen de la belleza que esconde correosas perversiones
el rostro angelical de un ebrio que vive a golpe de ron, de exceso
la paz y la continuidad de un caos perpetuo
piedad y mentira
bruja
hereje
hada
minotaura
personaja
invención
cohecho
caballa
emperadora
tigra
estratagema
pilota
árbola
lepra.

[junio 5, 23.49]

viernes, mayo 25

A veces




























A la memoria de Carlos

A veces me canso, Tritón, me canso
y me siento a la orilla de la playa,
la arena se me cuela hasta la sangre.
Soy reloj de arcilla que enumera
cada grano perdido de existencia.

A veces me canso, Tritón,
por eso quisiera ser sirena o medusa,
anémona por lo menos
seguirte,
respirar tu agua,
nadar tus mareas,
jugar en las olas,
regresar a nuestra infancia costera.

A veces me canso, Tritón,
y te busco imaginario,
Tritón, nadando la vida de este mundo.

A veces me canso, Tritón,
y quisiera descansar a tu lado
dormir en un coral,
pero ésta furiosa manía de estar viva
me aleja de tus brazos.

[mayo 24, 16:39]

lunes, mayo 7

Cartografías 3













Son monstruos marinos que adornan los mapas.
No.
Son sueños que devoran los mares.
No.
¿Canto de sirenas perdidas?
profundidad matutina
cubierta de espuma
No.
Peces alados,
flores marchitas,
besos no natos.


Somos estampas de futuro atrapados en pasado:
planos...
secuencias de aquello que no es.
[mayo 4, 16:15]

martes, abril 24

Ciudad es otra forma de llamar también a una habitación



















Para O. S.


Un tiempo viví en una ciudad alejada
donde sólo existía el presente
extendido para todas partes
-envolvente-
parecía que el tiempo no transcurría jamás
sólo estaba ahí, aterido, sin prisa ni ánimo
-consternado quizá-
tumbado a lado mío
sin nada que hacer
yo miraba el río desde mi silla debajo del nanche
a veces quería saltar
dar brazadas a la libertad
dejar al tiempo ahí, adormilado y solo
y huir
porque tanto espacio se hace cárcel
pero nunca lo hice,
tan sólo tomaba mi silla y la llevaba a otro sitio
y veía las iguanas
y dejaba todo en paz.
[Pensando en Villahermosa, abril 24, 12:34]

lunes, abril 23

Letargo


















Busco maneras para despertar del todo
continúo en el letargo que existe antes de abrir los ojos
sueño que estoy lista
que salgo de casa para llegar a la oficina
que tengo un empleo aburrido
que parafraseo poemas de alguien que no conozco
mientras viajo con la cabeza recargada en la ventana de un camión desvencijado.


A la mitad del día aún no caigo en cuenta
de que estoy tumbada con los ojos al techo
en medio de elucubraciones para asirte y colgarme de tu cuello
balbucear algo incoherente que se dice cuando sigues dormido
morfemas abstractos, incontinentes:
...ahhhhh...
...así- así- así...
querencias derivadas de los cuerpos
y un pretexto que disculpe la faena.

[abril 23, 15:02]



miércoles, febrero 15

Parques

Antes la gente se besaba en los parques.
Ahora el metro es el parque
las calles son parques
el campo es un parque
los hoteles son parques             
y los parques siguen siendo parques…
la gente ya no se besa,
-se toca-
como si palpara Re mayor en el viento.




[febrero 7, 22:30]


El Vedado, La Habana.





viernes, febrero 10

Señales



A veces las señales no son lo que uno piensa.
Antes creía que cuando llegaba el tren de la vía contraria,
el otro estaría por aparecer.
Ahora sé que no es así;
que quizá deba esperar cinco o diez más.
A veces las señales ni siquiera lo son…
[Febrero 3, 22:10]

miércoles, noviembre 30

Suerte

...
los sábados me levanto a las 8 de la mañana
me baño con poco jabón
me pongo las pantaletas más viejas
y salgo a caminar
siempre tengo mucha suerte.
he encontrado algunas cosas:
monedas,
medio cigarro
dos borrachos
un perro sarnoso
un gato muerto
y en una ocasión encontré un poeta
me siguió hasta mi casa y se quedó a dormir
para el desayuno le daba café y ron
a la tarde un poco de pan
un día se marchó
huyó con mi cafetera,
algunos billetes
tres libros
y mis pantaletas viejas.  
ahora,
los sábados tengo frío en las nalgas.

miércoles, julio 20

(Existir)

Caigo
       lento
            y
            me
            de
            ten
            go…
                    sueño,
                        con arenques tiernos

(Yk, julio 18, 2011. Misterios-Reforma, 14:30 Mirar por la ventana: Existir)

.

este era un niño de esos que la gente llama “duermededía”
jugaba en los parques con su caja de chicles,
aquella  noche le pedí unos dulces
acto seguido  me ofreció marihuana,
unas pastillas azules y un poco de crack.
Los “duermededía” viven de noche
y los yupis los buscan en las esquinas...
¿quién podría hacer que duerman temprano?
(YK julio 2, 03:40 am, La Condesa, DF)

lunes, abril 11

Casi todas las cosas cambian
las calles son distintas,
las casas blancas ahora son grises,
las rojas se han vuelto naranjas,
aquellas derruidas desaparecen bajo el nuevo concreto
y  los coches en las aceras
no son los mismos
tampoco yo;
ahora tengo algunas canas
los brazos lánguidos
las ojeras marcadas,
fumo menos,
duermo más
pero me siguen doliendo las  mismas cosas…
abril 8
17:10
Río blanco

miércoles, abril 6

Confieso:
He matado un poco de mí
juez
verdugo
homicida
¿moriré del todo un día?
abril 1
17:00 hrs.
Martín Carrera-Talismán
Enciendo la luz
siempre
cada mañana
todos los días
Busco los ojos que me observan
desde el interior
de este vientre ahora estéril
no están…
los apagué
abril 3
La Marquesa-D.F.
20:00 hrs.