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martes, julio 31

Sinsabernos























Y acaso escuché una nota alta en el piano,
un suspiro en el saxofón
una melancolía contagiosa en los platillos.
Escuché también una ausencia como el ruido en todos los sonidos,
un olvido intencional para eludirnos
―eludirme―
un reloj con su tic tac diciéndome “es tiempo”…
y todo acaba,
―tarde o temprano―
por agotarse
por romper el sentido de toda creación y desangrarse
como la pieza de jazz que suena:
se va perdiendo entre las personas
el escenario,
y la vida que fluye
―sin esperarnos―
sin ofrecer tregua por cada centímetro de piel que la clama;
así nosotros,
el tú y yo,
el sinsabernos que guardas
el nomeimporta que pretendí
el yanoquiero que siento ahora.
El yomelargo que dejo flotando en unas líneas.


[Teatro de la Ciudad, D.F.; julio 28, 22:10]

Taquicardia






























Taquicardia  a las 8 de la mañana.
Insomnio la noche anterior
-no es cierto, es que me encanta mirarte-
Miedo.
Ayuno de todas las horas que no aguanto.
Preguntas no natas en mi cabeza
resbalando por mi lengua para hacerse voz.
Debilidad a las 12 del día.
Sueño.
Temblores que me inquietan.
¿Será que la ciencia médica me salve?
¿Acaso morir no es parte de la vida?
¿Por qué tengo tanto miedo?
Quiero dormir en un profundo silencio,
abrazada por la vida,
enredada entre tus piernas,
protegida por tus manos;
despertar sin pendientes
libre de esta persecución que se llama nosesabe
-o por lo menos con un nombre para esto que me aqueja-
Me pregunto:
¿Qué es aquello que me hace continuar?
¿Qué razón me aferra a esta vida?
¿Qué?, si siempre cada cosa me importa poco
¿Qué?, si fui suicida casi treinta años.
Médicos a las 2 de la tarde
buscando entre mis pechos una pista de este mal.
Vergüenza de mis carnes a las 2 con 5.
[julio 5-6]

Navegación






















Si acaso la luna conjurara a mi favor,
si supiera confesarme los por qués
o el para qué de los abandonos donde me sitúo constantemente.
Si tuviera las respuestas que persigo con ahínco
¿Cómo responderme sin demora?
¿Cómo cambiar esta manera de proceder?
¿Cómo saltar sin red en el espectáculo de mi vida?
¿Cómo ser protagonista y no espectador?
Quiero dejar de mirar en ajeno lo que pretendo para mí,
construir el astrolabio que me indique la navegación.
[julio 31; 15:42]


Cangrejos
























A todos mis diablos
Después de recoger caracoles en la playa me fui a dormir.
Soñé que los cangrejos me mordían los pies,
que sus tenazas apretaban mi piel con saña.
¿A dónde se van los cangrejos sin hogar?
¿a dónde?
Aparecen y desaparecen entre los sueños y la arena;
buscan el camino donde las brújulas
siempre apuntan al mar.
Soñé que era un cangrejo
que mordía los pies de una mujer tostada por el sol;
soñé que llegaba al mar
donde conjuraba tu nombre
donde yo era mi hogar.

[Veracruz, Puerto; julio 26, 19:25]


domingo, diciembre 4

Tendencias



Regresé un día con la certeza de estar sana, curada,
con todos mis males separados del presente.
Bajé del avión y me recorrí el cuerpo con las manos:
¡Estoy curada!, repetía alegremente para mí.
¡Estoy curada!, y mi sonrisa se notaba con asombro.
¿Estoy curada?
[Entonces se convirtió en pregunta]

¿Qué haré si estoy curada?
¿Cómo vive un sano?
¿Cómo transcurre un no suicida?
Siempre he tenido esas tendencias
No sé vivir de otra manera,
salvo al lado de la muerte,
acariciándole las piernas,
seduciéndola en las noches,
amándola por las mañanas.

Estoy curada… y un trozo de mi alma se ha marchado.
Estoy curada…
estoy cura…
estoy…
[llanto].


martes, mayo 31


¿Morir? ¿Al final de todo qué es morir?
Es como salir caminado por las calles para encontrar que la vida continúa con su amargo y pesado color amarillo, con sus calles repletas de silencios que nunca se callan. Quizá sea como esa gripa que atosiga el alma en pleno abril, cuando se tienen más ganas de gritar pero el aire se resiste a llegar a los pulmones.
Morir: esa palabra que a todos aterra, que la gente evita como si fuera lepra en la lengua. Pero morir no es eso, morir es encontrarme en tus ojos cuando quedamos abrazados, cuando tu pecho se ha convertido en mi espalda, cuando tus besos saben al color de mi alma. Eso es morir, abandonarse, temblar… dejar que la piel no pese y el tiempo corra entre las cortinas sin que se atore en la ventana
Martha con 3 hijos sale al mercado
con uno caminándole al frente
otro al costado y el tercero en los brazos
con diez pesos no se compran tomates
regresa a su casa y recuerda:
serán los que dios te mande
ella tenía 15 cuando fue a la selva
nadie la quería, dicen
mal agüero de ojos grandes
caminaba en silencio como tantos
cargando su rifle en la espalda
suplicando pronto
tirarles a ellos
¿qué se le da a un niño cuando pide comida?
hambre porque no hay otra cosa
con el pecho reseco no supe qué darle
¿qué se hace cuando llora?
temblar porque no sabes qué sigue
nos quedamos dormidos
ya mañana estaremos tranquilos
Suena extraña esa voz
alejada de los matices humanos
como alegoría de hombre sin alas
de caligramas amorfos
entonces dormíamos abrazados
esperando el silencio de la mañana
para seguir la marcha entre las ceibas
formando ilusiones pétreas
de un mundo mejor
donde fueran muchos mundos:
¡despierta!
y continúo con las balas atoradas en la conciencia
Aquella noche no tocaste la puerta
¿qué no sabes que espantas el sueño?
te abrazaste conmigo como niño
escuchando el silencio de quien irrumpe en el patio
expectante al enemigo
(susurro) no salgas
quédate quieto
acá no te miran ni escuchan
y pasos apresurados se escucharon arriba

lunes, abril 11

Casi todas las cosas cambian
las calles son distintas,
las casas blancas ahora son grises,
las rojas se han vuelto naranjas,
aquellas derruidas desaparecen bajo el nuevo concreto
y  los coches en las aceras
no son los mismos
tampoco yo;
ahora tengo algunas canas
los brazos lánguidos
las ojeras marcadas,
fumo menos,
duermo más
pero me siguen doliendo las  mismas cosas…
abril 8
17:10
Río blanco

martes, marzo 29

Retornos

Esta mañana desperté con un pensamiento fijo
no es el sol ni la madrugada en vela que precede mis palabras,
me recobré pensando en tu sabor, el de tu sexo;
en la calidez de tu piel cuando la tengo entre las piernas,
ya luego me acordé de tus ojos
tan plagados de ausencias y nostalgia de antaño.
Después de un poco sentí la voz que le susurra al cuervo tatuado,
que lo hace graznar, convulsionarse…
para entonces tenía humedad entre mi piel y tus recuerdos…
a tu salud, he vuelto a mi vida,
esa, aquella
la de siempre.
Repleta de amantes efímeros, 
de noches perversas
de cuentos infames,
de fugacidad disfrazada,
de seducción sin medida.
He vuelto.

lunes, enero 10

Politécnico-Pantitlán

A Turi Giuliano


Espero la vida
junto a un montón de perros,
de hombres, basura,
de hombres-basura

como un muerto ambulante
que huye de desesperaciones motorizadas
y perversiones de camión.

Y tengo venas sin tránsito,
ojos con falsas visiones
y visiones faltas de ojos
medio muerto más que vivo
donde nadie mira ni contesta un estornudo
y el tiempo retrocede en cada estación.